La nueva tecnología se añade a los métodos de cirugía estética no invasiva

Imprimir PDF
La tecnología está avanzando en todas las direcciones, especialmente en la industria de la belleza. El último dispositivo apunta su objetivo hacia la flacidez de la piel en múltiples niveles, empleando ultrasonidos focalizados para levantar la piel de forma visible y tensarla, proporcionando un tratamiento sin incisiones para párpados caídos, mejillas caídas y mandíbulas desalineadas.  

Así funciona el dispositivo (Ulthera): la energía térmica pasa por las capas superiores de la piel , calentando de una manera segura el tejido conectivo subyacente que alinea los músculos faciales , de modo que los contrae. Ese tejido conectivo subyacente, conocido por los cirujanos plásticos como SMAS, es el mismo tejido que los cirujanos cosméticos tiran hasta ajustarlo en un facelift. La contracción del SMAS produce un efecto tensor inmediato y un levantamiento visible. Como si esto fuera poco, el dispositivo se puede fijar a menor profundidad. Un segundo paso se hace con la pieza de mano,  esta vez con el objetivo de calentar las capas superiores de la piel para estimular la producción de colágeno. La revista Self, Abril del 2011 cita a un conocido médico de Manhattan con el mejor alineador en la ciudad , quien lo llama el “efecto Spanx”. Las mejillas se levantan hacia la posición de manzana, la mandíbula se aprieta  y la frente no se hunde más.

Los cirujanos plásticos están entusiasmados con este tratamiento de varios niveles, que trabaja en el músculo y la piel. Es perfecto para las personas que mantienen una apariencia juvenil con Botox y otros rellenos faciales , pero están buscando un levantamiento facial mínimamente invasivo.

El tiempo que tarda el tratar la cara y el cuello es aproximadamente una hora. Debido a que Ultherapy se lleva a cabo utilizando imágenes de ultrasonido, los médicos pueden ver cada capa de la piel y el músculo a medida que trabajan, lo que resulta en precisión y seguridad. Los posibles efectos secundarios incluyen moretones, hinchazón y sensación de presión días después del procedimiento. El mayor inconveniente es que el tratamiento puede ser doloroso, y va desde una sensación de pinchazo caliente a estallidos cortos pero intensos de malestar.

Un cirujano certificado en dermatología puede puede evaluar la calidad de la piel para ver si este tratamiento será eficaz para el paciente.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar